Ángel Cortés

Jueves, 20 Junio 2013

Vaya mi recuerdo para un gran amigo y compañero de fatigas, hombre trabajador responsable de su trabajo, honesto, cumplidor donde los haya. Un hombre hecho a sí mismo, curtido en los fogones desde la infancia.

Y como todo amigo fiel tiene un lado bueno y uno malo, malo, muy malo… porque Ángel si en algo fue malo fue en atentar contra la salud de sus clientes, por lo generoso de sus platos, lo bien cocinados, el cariño que le ponía, para que todo el mundo se comiera todo y saliese satisfecho de su casa…(ay si no!)

 

Me viene a la memoria un pensamiento muy oportuno de Denis Diderot que decía:

“En la sociedad hay dos clases de personas, los médicos y los cocineros; unos trabajan sin descanso para conservar nuestra salud y los otros para destruirla. Con la diferencia de que los últimos están más convencidos de lo que hacen que los primeros.”

 

Hasta pronto amigo, el tiempo pasa deprisa, espérame en la cocina de tus sueños.

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