Restaurante

FAMILIA PASTOR

 

Lucio Pastor  ·  Padre, Ideólogo y Gerente

Su periplo por la hostelería comienza en Bilbao como empleado de restaurante, realizando funciones de cocina y barman hasta comenzar el servicio militar en 1973.
En los años 1976-77 forma parte del staff que inaugura el Hotel Fuentes Carrionas en Velilla del Río Carrión, gestiona el restaurante La Pirámide de Dueñas y se hace cargo de la Cafetería del Hospital Provincial.
Desde el año 1978 al 1984, consolida una larga etapa como barman especializado en coctelería en Franciscus Bar (Palencia).
En 1985 y hasta 1987, pertenece al equipo de la Cafetería Las Calabazas (Palencia) realizando funciones de encargado.
En 1987 se inaugura la Taberna Plaza Mayor (Palencia) donde tiene la responsabilidad de dirigir el equipo de trabajo hasta 1989.
En 1989 se embarca en su gra proyecto personal e inaugura el Restaurante Casa Lucio, que dirige junto a su familia desde entonces hasta la actualidad.
A finales del año 2015 Lucio da continuidad a su gran proyecto, trasladando su negocio a un local situado justo en frente del “viejo restaurante”, efectuando una transformación integral tanto en el concepto como en la forma de disfrutar del ocio y la gastronomía en Palencia.

 

Auri Bodero  ·  Esposa y Administración

Responsable de las tareas administrativas de Casa Lucio.

 

Borja Pastor  ·  Hijo, Jefe de Cocina, presente y futuro

Técnico en Cocina y Gastronomía en el Instituto Virgen de la Calle.
Curso Integral de Cocina en la Escuela Hofmann (Barcelona).
Presencial de Cocina en el Kursaal (San Sebastián).
Trabaja un año como camarero de sala del Restaurante Roig Robí (Barcelona).
Forma parte durante un año de la plantilla del Restaurante de Carles Gaig (Barcelona).
Responsable de los fogones del Restaurante Casa Lucio desde el año 2.000 hasta la actualidad.

Familia Pastor
Lucio Pastor
Borja Pastor
Auri Bodero
Equipo

ESPACIOS

 

Es un espacio que no se corresponde exactamente con lo que podríamos denominar terraza, una especie de “patio andaluz” evolucionado, un jardín botánico convenientemente climatizado que cuenta con varias mesas colectivas, donde compartir momentos de ocio, viendo pasar en directo el sosegado transcurrir de la vida en el centro social y comercial de la capital.

 

Barra/Gastrobar

Traspasamos el umbral de nuestro “espacio exterior” y accedemos a una zona interior definida por un espacio eminentemente “gastro”. Una barra longitudinal rematada a su término con una impresionante zona de plancha-parrilla “showcooking”, que precede a un ambiente contiguo y diáfano, habilitado con mesas donde disfrutar de un estupendo picoteo, de una hamburguesa (míticas en Lucio Asador Gastrobar) o de una parrillada de carne o de verduras… la barra, como de costumbre, es una auténtica fantasías de tapas, pinchos y cazuelitas, además de un hervidero de la vida social palentina… todo un abanico de referencias de la Ribera del Duero y de las principales D.O. para satisfacer los paladares más sibaritas, que además se pueden degustar por copas o por botellas completas.

En los muros de este espacio, podemos empezar a contemplar parte de las joyas de la colección artística que Lucio atesora con auténtica devoción, obras de pintores consagrados (la mayor parte de ellos locales) como Álvaro Reja, Félix de la Vega o Capel, entre otros…

 

Comedor Principal

De estilo clásico, techos altos, lámparas de cristal de roca y pavimento ajedrezado, este coqueto comedor con capacidad para 30 personas, es un espacio reformado que anteriormente perteneció al extinto Hotel Samaria, situado en el pasado en el local que actualmente ocupa Lucio Asador Gastrobar, un lugar decorado con gusto y armonía que contribuirá a que el tiempo pase más despacio cuando lo habites, un espacio, en definitiva, perfecto para una comida de negocios, una reunión familiar o una velada romántica.

 

Pasillo del Arte

Un espacio largo y estrecho, singular donde los haya y alejado del “ajetreo” cotidiano de la barra, que es una auténtica pinacoteca! un lugar donde perderte al abrigo de un buen vino o una buena conversación, olvidando el “tic tac” del reloj… y si aparece el apetito, un lugar donde improvisar una cena informal o un picoteo.